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No Existe Nada Bueno en la Perfección de la Calidad del Software

Los perfeccionistas son sadomasoquistas. Son masoquistas porque rara vez alcanzan la perfección y no pueden mantenerla mas allá de un instante cuando lo hacen. De modo que se  sienten continuamente frustrados, además de obsesivos. Y son sádicos, porque empujan a todos los que lo rodean a perseguir los mismos objetivos tontos por los cuales ellos se obsesionan.

La Perfección es Inalcanzable

Existe un cierto nivel de calidad – llámela “suficientemente buena” – en el cual usted debería dejar de perfeccionar. Ésta no es una consideración ética o psicológica, sino un asunto financiero. Por lo general, la perfección es una asíntota de la curva de calidad/costo, lo que significa que la próxima unidad de costo le brinda una mejora aun mas pequeña y usted nunca puede lograr la perfección absoluta. Aquellos que luchan continuamente por obtener mejoras progresivas más allá del objetivo de calidad, están simplemente desperdiciando recursos, y en especial tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esto no significa que los estándares altos de calidad son contraproducentes. De hecho, las economías dependen de la confiabilidad de todo, desde las aeronaves hasta el suministro de agua. Sin embargo, no todo se define a partir de una dicotomía de calidad de vida o muerte.

Expresar la Calidad del Software

Un estándar de calidad debe establecer el contexto para la calidad y definir el éxito alcanzable.  La calidad del software para las aplicaciones empresariales puede analizarse en tres dimensiones:

  • Adecuación para el objetivo, lo que significa una compatibilidad con los requerimientos funcionales
  • Adecuación para el uso, que se refiere a la facilidad de uso y a la coherencia del rendimiento
  • Requerimientos no- funcionales, lo cual podría incluir todo, desde la mantenibilidad y la robustez hasta la auditabilidad

Estas tres dimensiones pueden servir como un contexto para la calidad. Ahora, consideremos maneras de expresar el éxito alcanzable para cada una de ellas, con estos ejemplos sencillos:

Adecuación para el objetivo: Validar que no existen capacidades o comportamientos faltantes, como se describe en los requerimientos funcionales. Verificar que para todos los escenarios esperados, todos los resultados son correctos  (no que se han ejercido todas las posibles permutaciones). Asegurarse de que los escenarios y las solicitudes inválidas  se encuentran atrapadas y pueden resolverse adecuadamente, sin la intervención del equipo de soporte.

Esta descripción incluye tanto las limitaciones como los objetivos y tiene en cuenta tanto lo esperado como lo inesperado. Desde luego, queremos asegurarnos que lo inesperado no será admitido para perjudicar al sistema, pero esta redacción claramente muestra la supremacía de las pruebas positivas. El propósito de este punto es brindar objetivos más que métodos, para guiar tanto a los diseñadores como a los evaluadores.  

Adecuación para el uso: Confirmar que el usuario percibe al sistema como un sistema coherente, y que la navegación es clara para cada capacidad esencial. El tiempo de respuesta promedio para una acción del usuario no debe ser mayor a tres segundos. Asegúrese de que el usuario siempre está seguro de que el sistema está realizando la acción o esperando una acción.  

Esta descripción podría requerir mas información específica del sistema y de los usuarios. Una vez más, proporcione objetivos claros para los diseñadores y evaluadores.

Requerimientos no-funcionales: Confirmar que el sistema es auditable, para la satisfacción de los auditores y del equipo del Oficial de Seguridad de la Información (en inglés, CISO (Chief Information Security Officer). Asegúrese de que el sistema puede mantenerse, para la satisfacción del equipo de mantenimiento de operaciones.

La clave aquí es unir cada requerimiento no-funcional con una autoridad responsable para la aceptación.

Lograr Objetivos de Calidad

El propósito de definir la calidad es poder advertir cuándo el equipo tiene más trabajo para hacer y cuándo usted ha logrado el objetivo, para poder así seguir avanzando. A medida que usted materializa sus definiciones de calidad, tenga en cuenta esos dos usos así como la manera en que medirá el progreso. Los objetivos de calidad correctamente definidos y ejecutables son una de las herramientas principales para administrar, no sólo la calidad, sino también los costos y los cronogramas.

Sobre Dave Gordon

Dave Gordon is a project manager with over twenty years of experience in implementing human capital management and payroll systems, including premises-based ERP solutions, like PeopleSoft and ADP Enterprise, and SaaS solutions, like Workday. He has an MS in IT with a concentration in project management, and a BS in Business. He also holds the project management professional (PMP) designation, as well as professional designations in human resources (GPHR and SPHR) and in benefits administration (CEBS). In addition to his articles and blog posts, he curates a weekly roundup of articles on project management, and he has authored or contributed to several books on project management. You can view his blog at The Practicing IT Project Manager by clicking the button below.

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